lunes, 11 de mayo de 2009

KIRA, LA REINA


Hace 20 años, me encontré a una gatita de 1 añito muy asustada y hecha un ovillo junto a un gatito pequeño en la ventana de mi piso de estudiante, ubicado en una planta baja de Valencia. Yo ya sabía por una señora mayor, que en la planta baja de al lado vivía una gatita con sus cachorritos de 6 meses a los que le daba de comer, pero lo que pasa en estos casos, siempre hay alguien a quién esto le molesta.

Enseguida me enteré de que había ocurrido un drama, habían matado a sus cachorritos y ella había podido salvarse junto a otro hijo, y fueron a parar a mi ventana. Llevé al cachorrito a una clínica veterinaria pero a los pocos días nada pudieron hacer, y decidí poner una denuncia junto a una amiga que vivía conmigo, contra esos energúmenos a través de la Protectora de Valencia. No voy a dar detalles de como sucedió aquel descalabro inhumano hacía los indefensos gatitos, pero decidí que eso no iba a quedar así...el juicio salió en un año y se ganó, era el primer juicio ganado por la Protectora contra el maltrato animal y sentó jurisprudencia para los siguientes casos. Una multa sustancial y tres meses de arresto domiciliario. Me sentí aliviada y pensé que algo de justicia se había conseguido. Os cuento esto para poneros en antecedentes de cómo y porqué me quedé con Kira.

Kira estaba además embarazada y yo ya empezaba a hacer mis pinitos en la Protectora de Requena, como colaboradora, siempre he vivido rodeada de animales desde pequeña, pero nunca había sido tan consciente de ser propietaria de una mascota, hasta que me quedé con ella, Kira, la primera, la reina, la solitaria, (puede que por ése trauma), pues los animales sufren y padecen al igual que nosotros. Ahí empezó mi Amor hacia los gatos, y tras ella llegaron más y más, jejeje...que locura; En fin toda una aventura...gatuna:).

Ahora pienso que el destino caprichoso quiso que Kira fuese a parar a mi ventana, para que yo hiciese justicia y para que ella fuese el principio de toda una aventura y vivencia gatuna en mi vida:). Ella me eligió y yo la acepté con alegría y un poco de incertidumbre y con ella empezó todo.

La llamé Kira por otra gatita parda que había tenido a los 8 años con el mismo nombre y a la que quise mucho. Era una gata común (cómo miles de gatos y perros que son abandonados a diario), de pelo pardo con una carita preciosa, aún ya siendo viejecita parecía una adolescente, pero era muy solitaria, sólo dejaba que me acercase yo a acariciarla, y mi madre, conforme se iba haciendo mayor fue aceptando a más personas.

Tuvo dos camadas preciosas de gatitos, en tres años, pues la dejaba que se fuese por los tejados y de ellas, me quedé con tres hijitos tuyos, Shaman, Lobo y Dante que lamentablemente ya no están conmigo, y al resto les busqué un buen hogar. Kira te tengo grabada con tus babies, con tu cara de felicidad dándoles de mamar y jugando con ellos, ¡maravilloso!, eras una mami excelente, la mejor, la número uno para mi. Una mirada tierna, sincera, sin malicia, a tu aire y a tu rollo, sin molestar nunca, ayss mi niña, cuanto te echo de menos, cuando miro a tu “súper cajita” que te hizo Gabi.

Te encantaba que te acariciase la tripilla, y te estirabas todo lo larga que eras, hacia un lado y hacia el otro... con carina de decir más, más, joooo, que guay, jajaja, que pillina eras. Lo que más le gustaba últimamente... como buena abuelilla, era torrarse al sol tumbada en una de las hamacas de la terraza.

Tu mirada me llenaba de paz y tranquilidad, siempre tan serena y silenciosa, sin molestar, ni darme quebraderos de cabeza, tan buena, cuanto te he querido mi niña. Te fuiste tranquila y dormidita en mis brazos, emprendiste un viaje, otro más de los muchos que has hecho y harás, ¡Buena suerte, mi Reina!. Te quiero, Kira.

Y vaya, ¡que curiosa es la vida!, hace dos días dejaron abandonados a dos gatitas de un mes más o menos, en un bajo, muy cerca de donde damos de comer a los gatis del barrio. Una es negrita con la carita de tu hijo Lobito y la mirada bondadosa de Dante, y la otra...¡alucina!, es un clon tuyo, tu misma carita, el mismo dibujito del pelo, no sé, no sé...y por supuesto la he llamado Kira, eres tu, de nuevo?... Ojala, repitas de nuevo conmigo, amiga mía. Sería un honor y una alegría.

Lola

1 comentario:

Susana dijo...

Me ha enccantado tu historia ,de verdad,muy emotiva,a mi también me vuelven loca los gatines y ahce un año me dejó también mi reina con doce años-